
"Me acuerdo de aquella vez que me encontré un grillo galopando a lomos de un escarabajo pelotero."
"Ay, pues a mí una vez..."Y no importa si estás hablando del mercado interior japonés o del picadero oficial de tu barrio, fíjate, que sieeeempre te va a replicar con "Pues a mí...".
¿Por qué nunca hay una ballesta a mano cuando se necesita?